El faro del fin del mundo /
Verne, Julio.
El faro del fin del mundo / Julio Verne - 1a ed. Traducción Ezequiel Jáuregui - Buenos Aires: Gárgola; 2004. - 192 p. 20x12 cm.
Verne, J. (2004). El faro del fin del mundo. (1a ed.). Buenos Aires : Gárgola.
"A las seis menos cuarto, el comandante dio orden de cambiar el rumbo al cabestrante y balancear la máquina. El vapor se escapaba, silbando, por la válvula de seguridad. El segundo oficial de abordo supervisaba la maniobra desde la proa; el ancla se levantó enseguida. El Santa Fe se puso en marcha, saludado por los tres guardias. Y si Vázquez y sus compañeros sintieron una emoción al ver partir el "aviso", la que sintieron los oficiales y los marineros no fue mucho menos profunda al dejar en esa isla del extremo de América, a sus tres hombres. El Santa Fe, a velocidad moderada, siguió la costa que limita al noroeste con la bahía de Elgor, y no eran aún las ocho cuando se adentraba en alta mar. Una vez costeado el cabo de San Juan, se puso a todo vapor, dejando el estrecho al oeste, y en la noche cerrada, el faro del Fin del Mundo no se divisaba más que una estrella en la línea del horizonte."
9509051284
Literatura
El faro del fin del mundo / Julio Verne - 1a ed. Traducción Ezequiel Jáuregui - Buenos Aires: Gárgola; 2004. - 192 p. 20x12 cm.
Verne, J. (2004). El faro del fin del mundo. (1a ed.). Buenos Aires : Gárgola.
"A las seis menos cuarto, el comandante dio orden de cambiar el rumbo al cabestrante y balancear la máquina. El vapor se escapaba, silbando, por la válvula de seguridad. El segundo oficial de abordo supervisaba la maniobra desde la proa; el ancla se levantó enseguida. El Santa Fe se puso en marcha, saludado por los tres guardias. Y si Vázquez y sus compañeros sintieron una emoción al ver partir el "aviso", la que sintieron los oficiales y los marineros no fue mucho menos profunda al dejar en esa isla del extremo de América, a sus tres hombres. El Santa Fe, a velocidad moderada, siguió la costa que limita al noroeste con la bahía de Elgor, y no eran aún las ocho cuando se adentraba en alta mar. Una vez costeado el cabo de San Juan, se puso a todo vapor, dejando el estrecho al oeste, y en la noche cerrada, el faro del Fin del Mundo no se divisaba más que una estrella en la línea del horizonte."
9509051284
Literatura